Define
Elige un presupuesto y una duración que puedas aceptar sin comprometer tus gastos cotidianos.
Una herramienta sencilla para definir límites, observar tus sesiones y tomar decisiones conscientes antes, durante y después de jugar.
Pausa Clara convierte una intención general —«hoy quiero mantener el control»— en acuerdos concretos contigo. El objetivo no es jugar más: es ayudarte a reconocer tu propio límite y respetarlo.
La cuenta es gratuita y está pensada para preparar una sesión con calma, no para decidir por ti.
Elige un presupuesto y una duración que puedas aceptar sin comprometer tus gastos cotidianos.
Consulta el paso del tiempo y recibe una señal cuando se acerque tu pausa.
Registra cómo te sentiste para que la próxima decisión parta de información, no de impulso.
Selecciona una duración orientativa. Después podrás completar tus límites dentro de tu cuenta.
No necesitas justificar una pausa ni recuperar una sesión. Detenerte es una decisión válida, incluso cuando todo parece ir bien.
Configura recordatorios que hagan visible el momento de revisar cómo estás, cuánto tiempo llevas y si quieres continuar.
Las pausas funcionan mejor cuando están decididas de antemano. Una alerta no te obliga a parar: te devuelve la oportunidad de elegir con atención.
Prueba a levantarte, beber agua y mirar fuera de la pantalla antes de decidir si continúas.
El registro no busca juzgarte. Sirve para distinguir entre lo que planeaste, lo que ocurrió y lo que quieres cambiar.
Antes de abrir una sesión, anota cuánto tiempo y presupuesto estás dispuesto a dedicar.
Cuando llega el recordatorio, interrumpe el automático: respira, revisa y elige.
Al terminar, registra el resultado y tu estado de ánimo. Cerrar también es parte del plan.
Un límite guardado en un lugar visible tiene más posibilidades de acompañarte que una promesa hecha deprisa. Pausa Clara reúne tus acuerdos sin llenar tu día de avisos.
Empieza con una sola regla. Puedes ajustar el resto cuando conozcas mejor tu propio ritmo.
Conozco mi límite, puedo parar y el juego no ocupa más espacio del que había decidido.
Estoy alargando la sesión, cambiando el presupuesto o pensando en recuperar algo. Es momento de hacer una pausa.
Si no puedo respetar mis límites o esto afecta a mi vida diaria, paro y busco apoyo en alguien de confianza o en servicios especializados.
Una pausa puede ser tan simple como caminar unos minutos, preparar algo de comer o hablar con alguien. El siguiente paso no tiene que ocurrir ahora.
Explorar prácticas responsables
Configura tus recordatorios, revisa tus sesiones y conserva el control de la decisión. Sin presión y a tu ritmo.
Tus sesiones forman parte de una semana completa. Mantén visibles tus responsabilidades, descansos y otros planes para que el juego no decida por ellos.
Pausa Clara ofrece estructura; la decisión final siempre sigue siendo tuya.